LA
LEYENDA DEL POBRE VAGABUNDO
Nerea Chicón
Hace tiempo, un pobre vagabundo que no tenía dónde dormir, estaba por la calle y empezó a llover. Como no sabía dónde dormir, llamó a la puerta de una casa y preguntó si podía quedarse pero le dijeron que no, y pegó en otra puerta. En ésta, le dejaron. Lo primero que le dieron fue de comer y de beber, luego se acostó en la cama y por la noche escuchaba ruidos y no se podía dormir. Entonces intentó dormirse y lo consiguió. Era de día y le dijo a la dueña de la casa que él escuchaba ruidos que si ella también los escuchaba. Le dijo que no. Entonces el vagabundo se asustó. Llegó la noche y de nuevo escuchó ruidos que decían “no te queremos aquí vete, vete”. Y él, asustado, se fue. Fue a otra casa y le dejaron quedarse y, por la noche, otra vez los escuchaba. Le preguntó otra vez a la dueña y le dijo que no. Entonces el vagabundo se empezó a creer que sólo los escuchaba él.
Lo
que pasaba era que en las casas donde se quedó a dormir, los dueños
eran fantasmas porque murieron hace años, los ruidos eran de ellos y
cuando les preguntaban les decía que no, aunque sí eran ellos. Pues
esto ocurre mucho en casi todas las ciudades y sobre todo en Málaga
o Rincón de la Victoria. A todos los que le ha pasado esto han
muerto; algún día os puede ocurrir a vosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario