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lunes, 3 de diciembre de 2012


LA CASA MALDITA
Ainhoa Chicón, Nerea Chicón y Raquel Bermúdez
 
   En un desconocido pueblo habia una casa que tenia la fama de ser escalofriante. Los padres no querian hablarles de aquella casa para que no se asustaran.
   Era 31 de octubre, Halloween, y los niños estaban impacientes; tenían una ruta para recorrer los hogares, incluida la casa escalofriante. Se situaba en el cementerio, ellos no la conocían.
   Los niños iban disfrazados por la calle pidiendo chucherías, dejaron la casa terrorífica para el final, para ellos era la mejor, claro que ellos no sabían que... ¡la casa era escalofriante!
   Cuando pegaron se abrió la puerta. La casa era más grande de lo que parecía, los niños aún así decidieron entrar. Fueron a la cocina para haber si había caramelos. Como no había, fueron al salón a ver si había alguien .No, no había nada solo sofás rotos y muy destrozados. Los niños se quedaron encerrados, no había forma de salir, había un montón de sitios desconocidos.  De pronto, una sombra se dirigió para ellos.
   Cuando amaneció, los padres no sabían donde se encontraba, se temían lo peor, que hubiesen quedado atrapados en aquella casa maldita.
   Los padres se colocaron frente a la casa, se abrió la puerta...Entraron... Se cerró la puerta y... ¡encerrados!
   Había un niño, con el cuello ensangrentado, no reconocía a sus padres, estaba inconsciente, no sabían cómo hacerle volver a la vida. De pronto, oyeron un ruido, y uno de los padres cayó al suelo, los demás salieron corriendo aterrorizados, querían salir de la casa pero no sabían cómo.
   Se vieron unas cuantas sombras, ¡eran los niños!
   Tenían que pensar algo, sacaron los móviles, pero no tenían cobertura. Apareció la sombra de nuevo, cada vez se acercaba mas, de pronto... ¡gritaron todos! No podían soportar más. De uno en uno, cada cinco minutos, desaparecía alguien. Primero a los niños, el último que quedó, intentó escapar, pero no pudo, la sombra lo mató a un paso de la puerta. Y ya nadie se atrevía a entrar en aquella casa.

miércoles, 21 de noviembre de 2012


LA   LEYENDA DEL POBRE VAGABUNDO

Nerea Chicón
   
  Hace tiempo, un pobre vagabundo que no tenía dónde dormir, estaba por la calle y empezó a llover. Como no sabía dónde dormir, llamó a la puerta de una casa y preguntó si podía quedarse pero le dijeron que no, y pegó en otra puerta. En ésta, le dejaron. Lo primero que le dieron fue de comer y de beber, luego se acostó en la cama y por la noche escuchaba ruidos y no se podía dormir. Entonces intentó dormirse y lo consiguió. Era de día y le dijo a la dueña de la casa que él escuchaba ruidos que si ella también los escuchaba. Le dijo que no. Entonces el vagabundo se asustó. Llegó la noche y de nuevo escuchó ruidos que decían “no te queremos aquí vete, vete”. Y él, asustado, se fue. Fue a otra casa y le dejaron quedarse y, por la noche, otra vez los escuchaba. Le preguntó otra vez a la dueña y le dijo que no. Entonces el vagabundo se empezó a creer que sólo los escuchaba él.
     Lo que pasaba era que en las casas donde se quedó a dormir, los dueños eran fantasmas porque murieron hace años, los ruidos eran de ellos y cuando les preguntaban les decía que no, aunque sí eran ellos. Pues esto ocurre mucho en casi todas las ciudades y sobre todo en Málaga o Rincón de la Victoria. A todos los que le ha pasado esto han muerto; algún día os puede ocurrir a vosotros.